Arruga Suspendida
Anteproyecto
Lograr una expansión tridimensional de esta exploración textil del caos, llevando los recursos de la arruga, la hilacha, la rotura a un formato inmersivo. A través de la disposición suspendida de telas intervenidas, la obra generará una atmósfera donde el espectador pueda sentirse envuelto de los pliegues, texturas y volúmenes de la tela flotante. La técnica utilizada se basará en la manipulación de grandes piezas de tela, que serán arrugadas, fragmentadas y bordadas, permitiendo que cuelguen, floten y se desplacen en el espacio expositivo. Este proceso enfatiza la interacción física con la obra, invitando a recorrer y percibirla desde diferentes perspectivas.
Corporalidades
Exposición final
Corporalidades surge desde la observación del tejido como cuerpo vivo: una materia noble que deja de ser transportador de imágenes para convertirse en estructura. La tela deja de obedecer su rol de superficie y comienza a actuar como un organismo sensible, capaz de mantener su propia presencia para dialogar con el medio. A través de cortes, pliegues y tensiones, la tela comienza a sostenerse por sí misma, suspendida en el espacio como un organismo en equilibrio interactuando con el entorno que la acoge: Sala Knibily, espacio marcado por la memoria, el desgaste y la persistencia, cuyas maderas, muros y silencios dan cuenta de ello. La obra propone una relación entre fragilidad y persistencia, entre soporte y cuerpo. Las telas flotan, cuelgan y se repliegan, revelando las hilachas, arrugas y reversos que —generalmente ocultos— adquieren protagonismo. En ese gesto, el ensayo y error se transforman en un lenguaje que invita a percibir estas corporalidades como formas que sostienen su propia presencia.






